El CD Tenerifé logró un sacrificado triunfo ante un metódico Leganés que estuvo bastante cerca de no irse de vacío de la capital tinerfeña.
El juego practicado por ambos equipos desde el comienzo adoleció de esa misma agilidad en los metros finales, precisamente en el momento en el que las respectivas delanteras se topaban con unas afianzadas retaguardias que imponían una y otra vez su mayor contundencia física.
Esta solvencia defensiva se vio en las pocas veces que atajaron el balón los guardametas durante la primera media hora de juego, ambas ocasiones sin mucho peligro.
Esto se vio casi hasta el finalde la primera parte cuando los Tinerfeños se adelantaron en el marcador con un pase en profundidad de Juan Carlos Real que permitió al delantero uruguayo hacerse con un balón dentro del área, encarar la puerta sortear la salida del meta y marcar con su pierna izquierda a puerta vacía.
Tras la reanudación el conjunto insular se situó mejor y más circunspecto que su rival, preocupado sobre todo en mover el balón más que en atacar a un rival madrileño que se veía incapaz de sobreponerse a este hegemonía local.
Esta superioridad tinerfeña sólo duró hasta el minuto setenta, en el que la misma pasó ahora al conjunto madrileño, con un primer serio aviso de Chuli, pero su remate, a un escaso par de metros de la línea de gol, lo rechazó el meta Dani con apuros.
Poco después fue el poste derecha del meta hispano venezolano el que repelió un disparo de Velasco, mientras que en el setenta y cinco, Dani, de nuevo, tuvo que emplearse ante un envenenado disparo de Sergio Prendes, y en el ochenta y dos también respondió con solvencia ante un franco cabezazo de Morán.
Con esta última ocasión fallada por el cuadro madrileño concluyó un sufrido encuentro que deja al Tenerife mucho más cerca de la zona tranquila de la tabla que la del descenso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario